El Ayuntamiento recupera el conjunto escultórico ‘Alegoría de las cuatro estaciones del año’ de la plaza de Mina

El concejal de Patrimonio, Paco Cano, ha supervisado hoy la colocación del conjunto escultórico Alegoría de las cuatro estaciones del año que ha vuelto este miércoles a su lugar original en la plaza de Mina. Se trata de un conjunto compuesto por cuatro esculturas realizadas en mármol que representan a las cuatro estaciones del año y que ha sido sometido a un proceso de restauración por la Delegación municipal de Patrimonio dentro del Protocolo Municipal de Actuación para la Protección y Conservación del Patrimonio Histórico.

El concejal de Patrimonio ha destacado que “la plaza de Mina ha recuperado su aire romántico con la vuelta de estas cuatro piezas que llevaban décadas sin estar colocadas en este espacio”. Cano ha puesto en valor “el trabajo in situ tanto técnico como artístico realizado por el equipo de restauradores que han realizado la restauración a través de fotografías”.

En representación de este equipo encargado de la restauración, Jesús Vidal ha explicado que “hemos tenido que hacer una reconstrucción volumétrica en las cuatro esculturas, una limpieza general debido a su deterioro, además de aplicarle un tratamiento antigraffiti para protegerlas de posibles actos vandálicos, todo ello respetando los criterios de restauración para conseguir la recuperación de las cuatro obras”.

El conjunto se ha ubicado en la plaza de Mina, catalogada por la Junta de Andalucía como Jardín de Interés Cultural, de acuerdo a la información contrastada con el Archivo Histórico Municipal. De estas manera se ha colocado la estatua ‘Alegoría de la Primavera’ en la esquina de la plaza Mina próxima a la calle san José, la estatua ‘Alegoría del Verano’ en la esquina próxima a la calle Zorilla, la estatua ‘Alegoría del Otoño’ en la esquina próxima a la calle Antonio López, y la estatua ‘Alegoría del Invierno’ permanece en su lugar original en la esquina de la plaza Mina próxima al callejón del Tinte.

Son obras de principios del siglo XIX, un tiempo en el que otras ciudades andaluzas también colocaron piezas similares según la moda de la época. Las esculturas que representan la primavera, verano y otoño presentaban diversas patologías y carecían de piezas que han sido repuestas. En el caso de la escultura que representa una alegoría de la primavera, contenía manchas de impregnación y carecía de diversas piezas, además de presentar pequeñas roturas en paños y ropajes que han sido restaurados.

En lo que respecta a la pieza que representa al otoño,  poseía diversas patologías con manchas y suciedad que requerían de una limpieza exhaustiva y la reposición de piezas. Por su parte, la escultura del verano era una de las más dañadas y su estado de conservación era grave, por lo que se ha sometido a un proceso de limpieza y modelado de fragmentos perdidos.