Diputación, CEIMAR y UCA presentan el estudio sobre la capacidad de carga de las playas gaditanas

La presidenta de la Diputación de Cádiz, Irene García, y el presidente de la Fundación CEIMAR y rector de la Universidad de Cádiz (UCA), Francisco Piniella, han presentado los estudios sobre capacidad de carga en las playas de la provincia elaborados gracias a un convenio entre el Área de Transición Ecológica y Desarrollo Urbano Sostenible y la Fundación CEIMAR, de la mano de la UCA.

Irene García ha recordado que este proyecto es fruto del Programa para la Gestión Costera de la Provincia de Cádiz en el que la Diputación viene trabajando desde el año 2019 y que pretende ser una línea de apoyo y asistencia a los municipios litorales para que éstos incorporen el cambio climático en su gestión de la costa y la planificación municipal. La Diputación de Cádiz ha invertido 25.000 euros para llevar a cabo esta investigación.

La presidenta ha puesto en valor la importancia de las playas gaditanas como recurso turístico, una realidad que respalda el hecho de que un año más, y a pesar de la situación sanitaria, las playas de la provincia han batido récords de asistencia de visitantes. No obstante, y sin perder de vista este hecho, ha lanzado un mensaje claro: “Queremos un desarrollo turístico y económico de primer nivel, pero el uso de las playas tiene que ser compatible con un desarrollo sostenible que nos permita disfrutarlas a lo largo de muchas más generaciones”.

El rector de la Universidad de Cádiz, Francisco Piniella, ha puesto el acento en que el objetivo de este trabajo es dotar a los ayuntamientos de un instrumento útil. Ha insistido en que el proyecto “no es nada menor, porque sabiendo que contamos con playas de primer nivel, estamos obligados a su desarrollo sostenible”. Piniella ha manifestado que esta iniciativa consolida la excelente relación entre la Diputación y la UCA, “dos instituciones a las que une su vocación provincial” y ha recordado que este tipo de trabajos viene a dar cumplimiento a uno de los fines esenciales de la Universidad, más allá de la docencia y la investigación, que no es otro que la transferencia del conocimiento a la sociedad.

Los estudios presentados hoy pretenden ser un acercamiento a las presiones actuales que están sufriendo las playas de la provincia de Cádiz, con el objetivo de identificar cuáles son aquellas que concentran una mayor cantidad de visitantes y de actividades, localizando así los espacios litorales con más necesidades de alcanzar un desarrollo turístico sostenible y respetuoso con el entorno.

Basándose en una serie de criterios ecológicos, sociales, económicos y geográficos, los responsables del estudio, realizado por el Campus de Excelencia Internacional del Mar (CEIMAR) con la coordinación de María Luisa Pérez Cayeiro, han seleccionado un total de cinco playas para la realización de los estudios correspondientes. Estas son la de La Ballena, en los municipios de Chipiona y Rota; La Barrosa, en Chiclana; Zahora, en Barbate; Los Lances, en Tarifa; y Sobrevela, en La Línea de la Concepción.

Irene García y Francisco Piniella han presentado las conclusiones de los trabajos a los responsables de los respectivos municipios. Lo han hecho a través de un encuentro telemático en el que también ha participado el vicepresidente segundo de la Diputación y responsable del Área de Transición Ecológica y Desarrollo Urbano Sostenible, Mario Fernández.

Para el estudio se han tenido en cuenta datos como la cantidad de visitas y actividades que soporta cada playa (baño, navegación, deportes, eventos, ocio…). Según estos parámetros se ha analizado si la gestión actual de las playas es compatible con sus necesidades de conservación y se proponen una serie de cambios o mejoras que pueden ser llevados a cabo, sin mermar la calidad de la oferta turística gaditana. Dichas propuestas van, por ejemplo, enfocadas a la reordenación espacial de actividades en una misma playa o entre playas cercanas o a la reubicación de lugares de aparcamiento para descongestionar zonas de excesiva afluencia.

Con toda la información recabada se ha efectuado un diagnóstico para cada playa en el que se identifica si se está produciendo una sobreexplotación de la misma, si el ecosistema litoral se encuentra amenazado, si la ordenación de las actividades en la playa genera conflicto de intereses o si el modelo turístico de la misma es respetuoso con los valores ambientales.

Esos diagnósticos han permitido diseñar unas recomendaciones generales para la gestión de las playas y unas específicas para cada una de las estudiadas. Entre las mismas está la elaboración de protocolos de actuación para la zona dunar y la prevención de su ocupación durante los episodios de subida de marea.

Se contempla también la necesidad de renovar la cartelería informativa sobre los elementos naturales existentes y su importancia, así como de usos y actividades permitidas y prohibidas. Igualmente, se recomienda priorizar actividades de ocio y recreo compatibles con la conservación y mejora del medio ambiente, como por ejemplo el turismo ornitológico.

De los estudios se deriva también la necesidad de realizar un mantenimiento continuo de los equipamientos de uso público, dar prioridad a la ordenación de los estacionamientos y los accesos al dominio público marítimo terrestre y elaborar un plan de recuperación de la cobertura vegetal para sustituir la vegetación ornamental por vegetación autóctona y en la medida de lo posible originaria del antiguo cordón dunar, así como eliminar especies invasoras.